lunes, 12 de septiembre de 2016

El Gran Apagón, las series radiofónicas también molan


Ya sabemos que me gustan las series, los más atentos habrá notado ya que en realidad lo que pasa es que soy una adicta a la ficción en general, no me entusiasma el mundo real, seamos sinceros, y paso bastante tiempo en otras opciones más atractivas. Libros, pelis, series, lo que toque. Si la historia me llama la atención la devoro en una nada sana vorágine consumista. Cuando era pequeña me fascinaba escuchar historias en bocas ajenas, ya fueran mis padres, profesores o esos programas tan maravillosos en los que un presentador se sentaba y contaba un cuento. Aún puedo cantar entera la sintonía de Colorín Colorado, programa de hace catapum años y que ahora me ha hecho sentir viejuna #vamosamorirtodos.

Otra de mis pasiones durante la infancia, y  que continúa hasta nuestros días, es la radio. La radio es un medio que mueve fuertes emociones en mí. Me apego profundamente a los locutores y cualquier cambio en las parrillas me produce mal humor durante días. Pero la ficción ha estado relegada durante décadas en las ondas tras sus años de gloria pretelevisivos. Cualquiera de nuestros mayores podrá relatarte que el mundo se paraba cuando alguno de los seriales radiofónicos de la época se sintonizaba en el único transistor de la familia. Ama Rosa lo petaba más que Juego de Tronos, y era así en cada país con sus propias historias.  Los 59 minutos más famosos de la radio nos los regalo el maravilloso Orson Welles con su retransmisión de La Guerra de los Mundos, y aunque avisó de que aquello no era más que ficción, la que se lió aún nos saca una media sonrisa a todos casi 80 años después. Es innegable que la radio tiene una magia especial, y creo que la proliferación de podcasts en esta nueva era demuestra que sigue viva y dispuesta a darnos muchas horas de entretenimiento.

Este verano he tenido la ocasión de deleitarme con una audioserie, radionovela, serie radiofónica o como queráis llamarla, de lo más molona. El Gran Apagón es una producción de Podium Podcast (también puedes oírla en IVOOX), y se trata de una historia de ciencia ficción presentada en forma de falso documental.

La premisa es la siguiente: El 11 de abril de 2018 una tormenta solar de extraordinaria fuerza inutiliza todos los satélites y gran parte de los sistemas eléctricos, dejando el planeta en completa oscuridad. Sin internet ni telefonía. Sin televisión ni luz eléctrica. Años más tarde, un programa de investigación saca a la luz todos los documentos sonoros que se han recuperado acerca del incidente, previos al apagón y posteriores a él, con el que intentan aclarar qué ocurrió en esos días de caos y si la catástrofe resultante podría o no haber sido evitada por las autoridades.

Por ahora puedes disfrutar de los 8 episodios de la primera temporada, con actores muy conocidos y unas subtramas interesantes y diferentes entre si. Esperando impacientemente estoy a la siguiente temporada y con ganas de más variedad de series radiofónicas de ficción (RECOMENDACIONES EN LOS COMENTARIOS POR FAVOR).


*Mi aporte personal: Al finalizar el último episodio podemos oír una retransmisión en MORSE que tuve que ponerme a investigar para resolver (gracias a dios hay aplicaciones para todo!) y por si a alguien le interesa le dejo la transcripción un poco camufladilla: La verdad está grabada. Continuará.

martes, 26 de julio de 2016

Veraneo en la pantalla: Orgullo y Prejuicio, un clásico trending topic


Además de ver series y películas, muchas, soy una ávida lectora. Por supuesto he leído y releído Orgullo y Prejuicio con pasión, el mundo es siempre un poco mejor junto a Mr Darcy, y como soy una fan incondicional y bastante pesada, no se me suele escapar ninguna adaptación a la que pueda hincar el diente. No todas son realmente satisfactorias, pero es una historia tan redonda, romántica, divertida y llena de encanto que puedes encontrar algo disfrutable en cada ocasión. Cuando el acercamiento es acertado suele ser una verdadera delicia, y de ese modo puedes continuar en el bucle infinito de enamorarte de Darcy, de Lizzie, o de la historia en general, por siempre jamás.

En este verano casero, por obligación, os animo a escapar del calor paseando por la campiña inglesa y sonriendo cortésmente tras un abanico, con estas tres deliciosas adaptaciones de éste clásico imperecedero al que las nuevas tecnologías le sientan tan bien:

Seguro que conocéis la famosísima adaptación de la BBC que encumbró al, hasta ese momento, desconocido Colin Firth y que se cuenta entre las mejores, si no la mejor, traslación de un libro a la pantalla. Tras estas palabras poco puedo añadir, salvo que si no la habéis visto YA ESTÁIS TARDANDO. Es una adaptación maravillosa, cuidada, con unos actores en estado de gracia que como es el caso de Firth, se colaría en el imaginario colectivo como el “auténtico” Mr Darcy.  Lo veríamos de nuevo en este papel en el acertadísimo casting de El Diario de Bridget Jones, un perfecto “Tu personaje me suena”!!! Esta serie se convirtió en el espejo en el que se han mirado todas las historias de época rodadas posteriormente, y si tiene algo que la engrandece especialmente es el conseguir transmitir el gran sentido del humor de la novela. Es una joya imprescindible.



Esta miniserie es diferente a la anterior por muchas razones, la principal es que la protagonista de la historia no es Elisabeth Bennet, es Amanda Price y ella vive en 2008. Tiene uno de esos móviles que se abrían como una almeja, el pelo teñido y dice palabrotas… Pero ella es fan, superfan como yo, de Orgullo y Prejuicio y un día, por arte del magia, tal cual (os sonará esto de Dramaworld…) se intercambia con Lizzie y aparece al comienzo de su libro favorito. Así que tendrá que cambiar su ropa, adaptar sus modales y sobre todo intentar que la historia siga su curso sin que la protagonista esté presente. La adaptación de la obra está bastante bien, el Mr Darcy de esta versión es impecable, y todos los cambios que surgen debidos a la interferencia de la aparición de Amanda están muy conseguidos. Incluso se dan ramificaciones alternativas y nuevas visiones de los personajes clásicos realmente interesantes. Es una versión muy divertida y a la vez una reflexión bastante conseguida de la obra y de la riqueza de sus personajes.



La última adaptación que os presento es la más transgresora sin duda. En esta ocasión estamos ante un videoblog ficticio de Youtube, en el que una absolutamente contemporánea Lizzie nos cuenta su día a día junto a su alocada familia y su mejor amiga Charlotte. En los microepisodios, de unos 3 minutos de duración, iremos conociendo la cascada de acontecimientos que la llegada de Bing Lee, rico estudiante de medicina, junto a su misterioso amigo Darcy, desencadena en la familia Bennet. El diario personal da paso posteriormente a diarios alternativos en los que podremos conocer los puntos de vista e información fresca de personajes secundarios como Lydia Bennet, Gigi Darcy o la familia Collins. Además de lo curioso del proyecto tengo que añadir que me ha sacado muchas sonrisas y la resolución de los problemas de contar una historia tan grande con unos recursos tan pequeños es en algunos casos bastante brillante. Son muchísimos episodios, así que a pesar de su miniduración hay Orgullo y Prejuicio para rato. Y tienen sección de Preguntas!!!! Mr Darcy, Darcy en esta ocasión, es, de nuevo, intachable, y además un hipster adorable :D



*Si alguien se lo pregunta no pienso elegir entre los distintos Darcy, los quiero a todos por igual y cada uno me deleita a su manera #MrDarcyforever #Deeplove #Tecomo

*Sí, podía haber optado por imágenes que muestren a otros personajes pero no quiero.

lunes, 4 de julio de 2016

Veraneo en la pantalla: Dramaworld


El verano es una fecha perfecta para experimentar cosas nuevas, y aunque atreverse con series diferentes a tus habituales nunca será material para uno de mis odiadísimos anuncios de cerveza, no deja de tener su encanto, y también puede ser acompañado de unas cañas fresquitas (chupaos esa creativos publicitarios!)

Debo a mis incursiones televisivas estivales algunas de mis más preciadas adquisiciones virtuales, y no sólo de series de emisión veraniega, también de otros programas que durante el año no habría forma de encajar en mi locura de agenda televisiva. Viajo por Suecia (bastante más de lo que hubiese imaginado, ya os haré algún post norteño), Inglaterra, Australia, China y en el tiempo, haciéndome con antiguallas a las que siempre les he tenido ganas. También me atrevo con formatos diferentes, shows de sketchs o documentales mastodónticos. Vamos, un surtido de lo más curiosón ¿Y qué mejor momento que éste para hablaros de alguno de mis últimos descubrimientos? A lo mejor os animáis también vosotros a hacer turismo en vuestras pantallas y de paso a invitarme a una cerveza sin anuncio como agradecimiento (admito tintos de verano con limón too) <3

Hoy voy a hablaros de Dramaworld ya que creo que cumple todos los requisitos, recomendación de @Srta.m (de ahí la superilustración claro!): Es una serie que se sale de lo normal en su formato, también en su argumento, es además una coproducción americana coreana y china, hablan en coreano e inglés, está rodada en Seúl (Cool!) y la he visto en verano gracias al parón de otras series. Perfect!

Dramaworld nos cuenta en episodios asombrosamente cortos (no tienen una longitud fija pero rondan los 10 minutos) la historia de Claire, una chica de 20 años apasionada de los Kdramas que por arte de magia, tal cual, es trasportada a su serie favorita. Así que de buenas a primeras nuestra protagonista se verá rodeada de coreanos guapísimos, lugares preciosos llenos de detalles kawaii y sentimientos a flor de piel.

Quizás si no estáis familiarizados con esta terminología os estáis haciendo un lío. No tienes que ser un fan de los culebrones asiáticos para disfrutar de esta serie, pero desde luego captarás todo su encanto si lo eres. Los doramas, los coreanos entre ellos, son culebrones con una estructura muy clara que se repite y que sin embargo son tremendamente eficaces a la hora de engancharte, son DROGA para ser claros. Al igual que los padres de mi generación no podían separarse de la tele cuando emitían Falcon Crest, y después Pasión de Gavilanes nos robó un año de nuestra vida sin llegar a entender cómo lo habían conseguido, el mundo asiático ha inundado internet con ingentes cantidades de tíos buenos, amor verdadero, madres malvadas, amigos atrapados en una insoportable friendzone y culminación en un casto beso, que parece haber encandilado a un público mayoritariamente femenino muy MUY grande. Y todas esas personas saben lo que va a pasar, y saben cuando va a pasar, pero eso da un poco igual, porque te cabreas y lloras y ríes cada vez.

Dramaworld juega precisamente con esa cualidad, y nos presenta una realidad en el que los protagonistas están sometidos a unas normas y “leyes naturales” que todos conocemos, excepto ellos. Claire tendrá que ayudar a que todo vuelva al orden en ese mundo ya que algo parece haberlo afectado y esos cambios auguran un fatídico final para Dramaworld . Es una apuesta bastante innovadora, muy curiosa y sobre todo muy divertida. Y si aún no has visto ningún Kdrama es tu oportunidad de hacerte un verdadero experto en tiempo record.

Te gustará si:
No te importa ver series en idiomas que desconoces (ver la tele sin subtítulos? Nah!… Por cierto el mejor chiste de la serie hace hincapié precisamente en eso), te flipan las historias de realidades alternativas y sobre todo si eres amante de los doramas.

Ni lo intentes si:
Buscas algo trascendental, si los tópicos te hierven la sangre o si no eres capaz de obviar el que ocurran cosas sin sentido.

Detalles completamente inútiles para todos menos para mí:
A pesar de ser una serie muy pequeñita se dan cameos de auténticas celebridades coreanas, por desgracia para nosotros pasan muy desapercibidas pero tiene que ser simpático de ver para ellos.

Como fanática de los detalles que soy realmente me gustaría poder ver el Libro de las Reglas de Dramaworld hecho realidad… Nunca se sabe, soy paciente así que esperare a que The Eldest of Internet escuchen mis plegarias.

Y de miniserie en miniserie y tiro porque me toca, de Dramaworld paso a Lost in Austen, porque una historia siempre lleva a otra, ya os contaré qué tal.